Tu casa y tú, unidos por un estilo único

Tu casa y tú tenéis algo que os define a ambos. Ese no sé qué o qué se yo tan identificativo para el resto de personas.

¿Has oído alguna vez que los perros se parecen a sus dueños? Pues vamos a decir que esto es algo muy similar. Es decir, que cada detalle de nuestro hogar habla de nosotros y define un estilo propio e individual.

No se trata solo del estilo decorativo, sino también de la organización o la distribución de la vivienda. Todo en general y en su conjunto. Tu casa es un fiel reflejo de ti mismo.

Si tu madre te visita seguro que te sugiere algún cambio. O quizás algún amigo de confianza te propone alguna modificación. Sí pero no. Entonces ya no sería tu casa.

Y es que cada hogar se “construye” con el tiempo. Porque cuanto más vivas en él más y mejor te identificará. Tu hogar y tú, tú y tu hogar. Poco a poco os haréis el uno al otro.

Tu casa y tú, un reflejo mutuo

Grosso modo podríamos descubrir en tu casa si eres una persona romántica, ordenada, detallista o metódica. Si eres convencional o práctica. También tus aficiones o cuán conformista eres.

Tu mundo interior, tu personalidad, podría considerarse un hogar. El hogar de tu alma, si lo prefieres.

Una mente organizada, limpia, en calma, te aportará una sensación de plenitud, similar a lo que sientes al llegar a tu casa. ¿Lo habías pensado? Esa sonrisa al cruzar el umbral seguida de una respiración profunda.

¡Por fin en casa!

Por otro lado, también compartimos la energía que obtenemos de nuestro hogar y aportamos la nuestra. Imagina que al llegar cansado y cabizbajo, tras la sensación de liberación por estar en casa, ves todo patas arriba.

tu casa y tú desordenadas

Debe ser deprimente. Entras queriendo desconectar del mundo y encuentras todo por hacer, sucio o destartalado. Seguro que eso no resulta muy relajante y tu actitud lo nota. ¿Mal humor?

Sal de tu casa con las pilas cargadas

 Tu casa y tú os retroalimentáis, así que ¿por qué no usarlo en tu beneficio?

Desde que te levantas hasta que sales por la puerta haces diferentes cosas que, aunque no te des cuenta, pueden afectarte. En ese momento o a tu vuelta, que es peor. Eso deprime a cualquiera.

Personas influyentes y conocidos escritores de psicología positiva confluyen en puntos que puedes poner en práctica. Y es que debes asegurarte de que sales de casa con ganas de afrontar tu día y todos sus retos.

Ese espíritu puedes motivarlo a través de pequeños logros. Solo lo sabréis tu casa y tú, pero os beneficiará a ambos.

En el Feng Shui el orden mejora las energías y permite que fluyan. Pero no solo eso, vamos a ver cómo reafirmar tu capacidad de superación gracias a tu hogar.

tu casa y tú en orden

Un ejemplo paso a paso de cómo empezar el día

Adquirir buenos hábitos tiene múltiples ventajas, pero las mejores son las que afectan a tu amor propio. El respeto y admiración hacia ti mismo tras conseguirlo. Y tu casa puede ayudarte o, más bien, sus tareas.

Una rutina potenciadora de energía positiva podría ser la siguiente:

  • Haz un esfuerzo por levantarte con el primer tono de tu alarma. No remolonees en la cama. Apagas, te das una vuelta y para arriba. Aunque sea a regañadientes, pero hazlo.
  • No mires el móvil, bajo ningún concepto y en ningún momento. Así evitas que cosas externas que puedan distraer o condicionar.
  • Destapa tu cama y abre la ventana para que la habitación se airee. Es algo que puedes hacer sin problema aunque tengas los ojos pegados todavía.
  • Ni te lo pienses. Ve directo a la ducha sin pasar por la casilla de salida. No dejes que tu mente reaccione y te sabotee.
  • Ahora estás despejado y acumulas tres pequeños triunfos, nada menos. Tres medallas que seguro que ya te hacen sentir mejor y más capaz. Aprovecha el tirón y después de vestirte ¡haz tu cama!
  • El desayuno de los campeones o, si lo prefieres, el primer café del día, lo dejo a tu elección. Ya sea sentado o de pie. Aprovecha estos minutos para repasar mentalmente lo que tienes que hacer y organizarte. ¿Debes recordar llevarte algo, algún documento?
  • Ahora deja fregado todo lo del desayuno, el baño recogido y la ropa sucia del día anterior en el cubo o la lavadora. Menos trabajo para luego. ¡Listo!

tu casa y tú

Estas pequeñas cosas son tareas terminadas que puedes apartar de tu mente. Ya no debes recordar hacerlas al llegar o pensar en cómo está tu casa de mal. ¡Empieza tu día ganando!

Más espacio para las cosas que de verdad importan

Si consigues mantener estos hábitos verás cómo mejora tu actitud. Y es que vencernos a nosotros mismos o nuestra pereza es muy gratificante. Después de eso sales a comerte el mundo.

Tu casa y tú formáis un gran equipo. En Construbecker nos encargaremos de diseñarla para tu comodidad y una mejor calidad de vida. Pero serás tú quien construya tu hogar, así que ¿qué tipo de casa quieres ser?

tu casa y tú

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